
Podremos digerir nuestra suerte? O adulcerarla? (Flopa Lestani)

Esta es la torta que hice para soplar las velitas de mi cumple N° 33
. Es una torta-postre sumergida en flan.
Primero se hace un bizcochuelo cualquiera (de vainilla o chocolate, según les guste), es importante hacerlo en algún molde que pueda contener líquido sin que se derrame, porque después ahí mismo vamos a agregar el flan.
No se asusten por el aspecto amorfo de granulado, porque pareciera que jamás devendrá torta; pero el calor del horno y el jugo de la manzana son quienes obrarán la metamorfosis
.
(algo parecido a los brownies...pero no)
Ingredientes: 1 taza de azúcar, 1 taza de harina, 1 cucharadita de polvo para hornear, 4 huevos, esencia de vainilla, 200 gs. de manteca, 2 barras de chocolate para taza, 1 taza de nueces molidas.
Preparación: Derretir la manteca con el chocolate y dejar aparte. Tamizar lo seco y agregar las yemas batidas. Terminar la preparación alternando las claras a nieve con la mezcla de chocolate y manteca. Colocar en molde para horno, previamente enmantecado y enharinado.
Espolvorear las nueces molidas por encima y hornear como si fuera una torta.
Dejar enfriar, cortar en cuadrados y hacer el esfuerzo de no comerse una atrás de otra, o al menos, intentarlo. (Yo no lo logré)




Untar con aceite el molde de la tarta y forrarlo con el cereal, ayudándose con los dedos mojados en agua fría. Agregar la mezcla de calabaza y roquefort pisados, hasta que esté bien relleno, cubrir bien la base y gratinar en el horno 15 o 20'.
Yo lo hice en cazuelitas individuales. Riquísimo!
a diario en el desayuno. Es sana, natural, económica...y antioxidante!
Me gusta ver cocinar a los hombres, y de entre los hombres que cocinan bien, me gusta Pablo. Y me gusta porque no tiene más pretensiones que ser lo que es, un buen cocinero. Lejos está del histrionismo de Donato o los chillidos de Martiniano; Pablo parece un pibe normal, de barrio; incluso poco suelto para la propaganda del ron que lo auspiciaba, o con un vocabulario un poco reducido. Él dice de algún plato "esto está bárbaro", "te vuela la cabeza", nunca diría que se trata de algo "de sabor cítrico con un regusto de jengibre". Es que Pablo es cocinero, no actor, ni locutor, ni niguna otra cosa. 
