lunes, junio 19, 2006

Fundamentalismos Alimentarios

Los fundamentalismos estupidizan. Estupidizan, abren brechas y sólo son una manera más de intentar ejercer el dominio sobre el otro, de erigir como garante a una verdad dudosa, con el pretexto de ser una causa noble. El pelotudismo ecológico barato es una de las maneras de fundamentalismo, que se plasma en el extremismo vegano. El omnivorismo como superioridad es el otro extremo de la misma pelotudez.
Qué es una correcta alimentación? Según quién? Acaso ser vegetariano es mejor que comer de todo? Acaso comer de todo es mejor que ser vegetariano? Con qué criterio erigirse en juez de la humanidad que hace muchísimo pero muchísimo tiempo (desde que el hombre es hombre, es decir desde que pertenece a la cultura) que dejó de alimentarse de una manera biológicamente correcta, para ser una criatura deseante que se alimenta según su gusto. La alimentación es algo muy personal.
Sucede que hace algún tiempo fui invitada por un grupo de gente gourmande a compartir sus encuentros. Sucede que la idea me fue de sumo agrado, más aún habiendo leído su Declaración de Principios, de los que lo que sigue es un extracto:

2. De los que comen Si usted es simplemente un comensal gustoso, tiene todo para ganar por estas tierras: no se apene por nadie, siga adelante, busque con nosotros, cocine, coma, critique, halague, pelee. Allá afuera pasan cosas muy bravas que deben afrontarse con seriedad y muchas veces con corrección política. Aquí, no.
8. Del encuentro Favorecemos el encuentro entre generaciones, entre colectividades y hasta entre ideologías bajo la noción de que gastronómicamente la variedad arroja los mejores resultados. Este artículo debe interpretarse a la luz de lo dicho en el art. 3.
10. Del sectarismo Los vegetarianos dispuestos a comer el relleno de los chinchulines, dado que esta materia es 100% de origen vegetal, son bienvenidos. Por lo demás, discriminamos a los que discriminan.

Nada habría de preocuparme, porque si bien elegí para mí una alimentación semi vegetariana, jamás he discriminado a nadie, pero no como chinchulines, ni su relleno. Le concedí a la dialéctica el beneficio de la duda.
En mi casa cocino lo que a mí me parece, que nunca incluye la carne; por lo demás me adapto a las circunstancias de cada reunión social; en mi manera de relacionarme el respeto es una parte importante. Si me invitan a un casamiento donde el menú es asado, yo me como mi choripán, mis chinchulines y mi vacío como la mejor, si es que no hay otra cosa. No soy Lady Di para que me hagan comida especial, lo que me importa que es alguien me esta´invitando a compartir su alegría y a conmpartir su comida. Lo demás es siempre menos importante. En el peor de los casos la carne me causará indigestión, cosa de lo cual no me parece que haya riesgo de morir.
La cuestión de no comer carne fue una elección mía por cuestiones de salud y de empatía con los animales; nací con una alergia intestinal al estilo de los celíacos. Gracias a muchos años de acupuntura en mi infancia puedo comer de todo, pero igualmente hay cosas que me cuesta digerir más que otras, la carne no me sienta bien, los necios tampoco. Esto se suma a mi amor por los animales, y a mi interés y gusto por la cocina, lo que me permite alimentarme de una manera no del todo “tradicional” por estos lares. Esto no suele traerme ningún tipo de problema, cambiar el mundo nunca fue una aspiración mía y no me considero mejor ni peor que nadie.
Pero cuando alguien dice:
“De todas formas, si alguien, en lugar de impactar nulamente el estado de cosas con su vegetarianismo individual, lo impulsara como un programa político serio, se ganaría mi respeto militante (no es que me afiliaría, pero lo tomaría como Adversario).”
No puedo dejar de reconocerlo como estupidizado por la misma dialéctica que los que militan en el veganismo extremo.
“Yo no voy a ser tan elegante como marce...para mi ser vegetariano es como hacer el amor vestido y con la luz apagada..”
OK, entendí el mensaje; al fin de cuentas sólo están pidiendo “no me escupas acá adentro, me cago en el punto 8”. Les preocupa la diferencia: el punto 2 era un espejismo, la crítica vale sólo si no los pone en cuestión y se adscribe a su punto de vista, el única permitida por aquellos lares. Como si hubiera alguna verdad y alguien que pudiera ser su dueño.
Tengo para mí la única certeza de la incertidumbre y de que hay lugares a los que no pertenecer también tiene sus privilegios, así que evalué más productivo retirarme a mis aposentos, pero no hice mutis por el foro y escribí un mail poli como último gesto de apertura al debate. Nunca recibí respuesta y la verdad es que no me sorprende.
No sólo las palabras dicen, sino también los silencios, Una respuesta que no llega, también es una respuesta; en este caso, además, una respuesta acorde a lo esperado. La actitud sigue siendo la de no habilitar el disenso. Lo que me termina de dar la razón: se comen los mocos...y no me extraña que se chupen los dedos.
Amén de otras cosas.

5 comentarios:

Ahimsa Tienda dijo...

gracias por la sugerencia, la voy a tomar en cuenta para aprender más. Te voy a linkear porque me gustó mucho tu blog, saludos.

Adióz.

Pdta: Se me olvidó...

Anónimo dijo...

Guau! suelo leer ECDC y me parece que hay cosas que hay que dejarlas pasar, por eso mismo que hay gente de todo tipo, y al que no le gusta...se crea su propio Blog! A todos nos dijeron cosas que no nos gustaron, pero el desafío es responder con justeza.

Anónimo dijo...

Claro! El desafío es SIEMPRE responder ocn justeza, por eso nunca me contestaron el mail, no tienen capacidad para el debate.
Saludos!
PD: Ponéte un nombre.

Andy grey dijo...

Soy partidaria de que los extremismos nunca son buenos y confieso que cuando era pendeja pasé por esa actitud extremista.
Fui vegana por dos años porque me gustaba y nunca sentí que me reprimía por no comer tal o tal cosa. Pero dejé de serlo justamente el día en que me dije: "qué rico comerme un pedazo de torta" y lo hice sin ni un problema.
Hace 13 años que soy vegetariana y no me adapto a la situación así como vos, pero tampoco exijo que me hagan comidas especiales. Como lo que se puede, o me lleno de pan, papitas fritas, mani o en el mejor de los caso, de cerveza.
PEro como te digo, cuando era pendeja si pasaba por esa actitud de pensar que MI estilo de vida era Mejor que el de las personas que sí comían carne o intentaba hacerlas sentir mal por lo que comían. Pero desde hacen varios años mi postura es absolutamente distinta, si bien sigo siendo vegetariana.

Anónimo dijo...

Hola Andy!
A mí me parece que la cuestión no pasa por las desiciones propias sobre el cuerpo de uno (y la alimentación es una muy importante) sino en no creer que lo que es bueno para uno tiene que ser necesariamente bueno para todo el mundo. Es de un narcisismo infantil.
Saludos.