
Salta ciudad tiene todo para ser un destino gastronómico, le falta tiempo para trabajar en eso. En Turismo me dieron una guía gourmet Caminos del Gourmet - Salta 07, que incluía muchas e interesantes propuestas. Lástima que cuando intentamos llevarlas a la boca, la realidad fue que muchos restaurantes de los que estaban en la guía jamás abrieron sus puertas, a pesar de los distintos horarios que ensayamos para acercarnos a ellos y en otros la carta no contenía ninguna de las promesas de la guía gourmet. De los que pudimos testear, ya voy a postear las crónicas; lo mismo que de la ruta del Vino, que sólo se hace realidad en Cafayate.
En toda Salta ciudad no pude probar Humita al plato en ningún lado, lástima que las chalas no me caigan simpáticas. En fin, que hay mucho por hacer.
Anyway, nada se compara con tomarse una Salta negra al atardecer, en alguno de los bares bajo la recova de la plaza central, en compañía de las muy amigables palomas, anque algún que otro picotazo artero sobre los platitos de maní y de papas fritas.
Anyway, nada se compara con tomarse una Salta negra al atardecer, en alguno de los bares bajo la recova de la plaza central, en compañía de las muy amigables palomas, anque algún que otro picotazo artero sobre los platitos de maní y de papas fritas.

